11 de septiembre “Homenajes a nuestros Maestros/as

Conmemoramos  el “Día del Maestro”, en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, que falleció el 11 de septiembre de 1888, en Asunción, Paraguay.

Domingo Faustino Sarmiento, llamado el  Padre del Aula, revolucionó la historia de Argentina, con su política educativa y su visión de futuro. La educación pública, laica y obligatoria, fue su bandera. Su personalidad volcánica y arrolladora, sumada a su capacidad autodidacta,  las puso al servicio de los destinos de la República. 

Es considerado uno de los grandes escritores de habla hispana del siglo XIX. Con su magnífica pluma, supo hacer del periodismo su trinchera, para luchar con la fuerza de las ideas. Diversos aspectos confluyeron, para que encontrara su merecido lugar en la historia de Argentina y América.

Conocemos un poco de su historia y su formación para entenderlo desde una mirada ampliada.

Sarmiento nació en un humilde hogar de San Juan, el 15 de febrero de 1811. Su instrucción primaria la recibió en una escuela pública de esa ciudad, donde sus maestros advirtieron su  precoz inteligencia, e intentaron que ingresará en el Seminario de Córdoba, donde  desarrollaría  sus habilidades. Fracasado éste y otro intento por permitirle recibir una educación acorde a su capacidad, el joven Sarmiento debió completar su formación mediante un esfuerzo autodidáctico de extensas lecturas y profundas conversaciones con adultos.

A los doce años ya leía y escribía el latín casi a la perfección; y a los catorce, se desempeñó como maestro primario en una escuela rural que él mismo habilitó.

“Hombre múltiple”, de una vida plural. Fue docente, periodista, escritor, militar, político y estadista. 

Elegido presidente de la Nación entre 1868 y 1874, dejó su impronta en el área de la educación y las comunicaciones, la gestión del estado y las finanzas, y en todo aquello que fuera sinónimo de progreso.

Sin embargo, también debió afrontar innumerables conflictos: el fin de la guerra de la Triple Alianza y las problemáticas relaciones con Brasil; el clima político inestable de las provincias y la rebelión del caudillo de Entre Ríos, López Jordán y como si esto fuera poco, soportó el azote de los malones y la fiebre amarilla.

La pasión por las letras!

El gran sanjuanino escribió mucho, y sobre todo tipo de temas: teatro, educación, cultura, costumbres, etc.

declarándose perteneciente a la corriente del socialismo romántico, al modo de Esteban Echeverría.

 Viajero incansable, visitó Uruguay, Brasil, España, norte de África, Francia, Inglaterra, Italia, Austria, Alemania, Suiza, Estados Unidos y Canadá para estudiar los sistemas educativos y las comunicaciones.

Un acontecimiento emblemático, tuvo lugar a su paso por Francia. En 1846, visitó a Don José San Martín, en su casa de Grand Bourg.

Un largo camino para llegar a la Argentina...

A fin de garantizar la educación primaria, trajo desde los Estados Unidos 61 maestras primarias que vinieron a fundar el normalismo en la Argentina. Viajaron dos meses en barco ,desde Estados Unidos a Inglaterra y desde allí

 al puerto de Buenos Aires. De ese punto se trasladaron por caminos ruinosos a Paraná con el objeto de estudiar durante cuatro meses castellano, para luego ser  destinadas a las distintas ciudades. 

 Las “hijas de Sarmiento”, como se las empezó a llamar, procedían de Nueva York, Pennsylvania, Maryland, Virginia, Ohio, Nueva Inglaterra, entre otros puntos de Norteamérica.

¿Qué las motivó para hacer semejante esfuerzo de venir a una tierra desconocida? Los salarios,que en un principio eran altos, la falta de trabajo en algunos estados norteamericanos, la expectativa de encontrar marido o el afán de aventura se combinaron con la verdadera vocación que estas maestras y maestros tenían por la educación popular.

 La llegada de las maestras norteamericanas  fue  parte de un armado político, con un máximo objetivo para Sarmiento:  que nadie fuera analfabeto.

Trascender fronteras

En verdad, la figura de Sarmiento, trascendió las fronteras. En la reunión realizada por la Conferencia Interamericana de Educación, integrada por educadores de toda América, que tuvo lugar en Panamá en 1943 se determinó el 11 de septiembre como Día Panamericano del Maestro en las Américas. Desde entonces se celebra en nuestro país en esa fecha.

 

Hoy, en su figura, queremos homenajear a todos los docentes argentinos, especialmente a los de  nuestra comunidad educativa, por el enorme esfuerzo y compromiso en estos escenarios complejos.

Seguimos capacitándonos y generando propuestas para nuestros estudiantes en sus 3 niveles, en un espacio de respeto y de bienestar seguro, adaptándose a los cambios sociales, ambientales y tecnológicos para brindar una educación de calidad.

Hoy la escuela ha cobrado una importancia inusual, resignificando espacios de encuentro y afianzando vínculos. Sigamos firmes izando la bandera de los valores, para que  podamos entender, sortear y afrontar las dificultades que la actualidad nos presenta. Sigamos caminando juntos, escuela y familia, construyendo un mundo mejor.